
Día 2 (Sabado 3 de Abril):
Amanece un día nublado, son las 10.30 y en casa de los Cortés Espeira, Antonio y Eliam apuran los últimos momentos de descanso, ya que Alfonso llamaría para ponernos al corriente de la situación:
- Alfon: Oye que hacemos? esta nublado.
- Eli: Ah!ok. Pero no te preocupes, en Zamora hace bueno.
- Alfon: Eh! estas durmiendo kabron.
- Eli: Claro, que quieres que haga a las 10, no te jode.
- Alfon: A que hora venis?
- Eli: A las 12 estamos ahí.
- Alfon: Ok, pero no hagais ruido.
- Eli: Muy bien, ala, venga.
Al poco tiempo, el despertador de la casa se encargaría de levantarnos, desarroparnos, subirnos la persiana...incluso sacarnos fotos. Y para quien no lo sepa, María es la encargada de esa tarea.
Desayunaron unos croisants de chocolate, por cierto, cojonudos, y fueron a buscar a Roberto, quien nos daría una sorpresa al abrir la puerta en pijama y mirandonos con un solo ojo. Le comentamos la situación y se puso manos a la obra con la maleta. Durante la hora que Roberto se tomó para ello, Eliam hizo la reserva del camping, quedó con el resto del equipo (Vanesa, Lula, Pedro y Alfonso) que completaría la expedición...en fin, gestiones.
Roberto ya estaba listo, por fin comenzaba nuestra excursión, un viaje agradable y breve hasta Fuentesauco, que en un principio, era donde se encontraba el camping. Pasado Fuentesauco, solo el instinto de ELiam nos llevaría hasta el camping, pero al final tuvimos que llamar para que nos comunicaran "carretera y punto kilometrico Antonio" donde se encontraba. Tras pasar Fuentesauco recorrimos apenas un par de kilometros que nos separaban de Zamora. Kilometros que, como no podía ser de otra manera, realizamos por una comarcal.
Una vez en el camping, dudamos si parar el coche en la puerta pero Roberto estaba decidido: que no, no pares, entra para dentro. Pues eso hicimos (aunque la chica de recepción salió de su oficina y se quedó algo extrañada viendo como aparcabamos nuestros coches en una parcela que elegimos al azar), quizás Roberto desconociera el protocolo a seguir en un camping.
Después de observar que el camping era un gran cesped con caravanas, algo nos indicaba que no todo marcharía como esperabamos. Fuimos a recepción a completar el papeleo, Lula le proporcionó todos sus datos a la chica y Eliam se encargó de informarla que su coche era un sierra - alfa. Pero el momento culmen que marcó la excursión fue:
- Chica recepción: Y cuantas tiendas vais a montar?
- Lula: dos no? la nuestra y la vuestra.
- Eliam: como que la nuestra? habeis traido vosotros las dos no?
- Lula: nosotros solo traemos una.
- Antonio: pero...
- Eliam: Alfonso, vete a tomar por culo, te lo he dicho tres veces esta mañana.
Como podeís deducir de esta breve conversación, después de llegar al camping solo disponiamos de una minitienda de 3 personas para 7, pero tranquilos, aún así continuamos nuestra reserva, confiabamos en que a lo largo del día algo sucedería para cambiar nuestra suerte. Pero no, al salir de recepción comenzó a llover, y si recordais bien, solo disponiamos de tiendas PERMEABLES, por lo que apenas 5 minutos después Lula regresó a recepción para decir: "nos piramos".
Eran las 3 de la tarde, nuestra prioridad era comer y puesto que iban con un hombre con gran sentido de la orientación como es Eliam, pudieron llegar al centro de la ciudad (a pesar del obstaculo que puede suponer llevar a Roberto de copiloto). Ya que estabamos en Zamora no podiamos irnos sin probar platos típicos de la ciudad, por lo que comimos en Telepizza.
Después de comer, ya que solo ibamos a pasar allí el día, comenzamos un paseo turístico por la calle Toro de Zamora pero el paseo solo duró hasta la cervecería vitorio, donde se animó la fiesta con el Lula. Allí comentamos cual iba a ser nuestra situación: nos quedabamos, conseguiamos una tienda, llamabamos al hermano del lula, pediamos otra ronda, nos hacíamos con un barril de cerveza, etc. Al final, todos podeis predecir lo que pasó; Lula se rajó y se piró con Pedro, Vanesa y Alfonso al pueblo, despues de abonar la cuenta de las cervezas.
Así la cosa, Roberto, Antonio y Eliam decidieron continuar la estancia por Zamora y el viaje turístico por el centro de la ciudad...eran las 7 y de vuelta al pueblo....THE END.



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si hubiera ido yo, yo hubiera llevado mi tienda de campaña para 8 personas y no habia pasado nada.
ResponderEliminarPero tu tienda es impermeable??o en lo q llueva un poco se moja""
ResponderEliminarViriato!! El bar se llamaba Viriato, Vitorio es un diseñador de moda... que si no la gente no podrá ir a visitar el lugar exacto en el que pegaron la pegatina de los monos rojos.
ResponderEliminarY en la visita a Zamora pudimos constatar un dato que hasta entonces sólo sospechábamos, y es que en cualquier sitio con un poco de agua la gente se pone a tirar monedas y a pedir deseos indiscriminadamente. Pues ale, yo ya he llenado una palangana con un poco de agua, el que quiera que se pase.
También pudimos disfrutar de la procesión de las 20:00 que resultó ser una en la que sólo figuraban mujeres, pero lo hicimos a la inversa: primero dimos una vuelta por las zonas del recorrido de la procesión y luego vimos a las participantes de camino a su punto de encuentro. Porque es más interesante ver a las penitentes sin capirotes.
Y por último, antes de irnos regresamos al Telepizza y nos dimos cuenta que justo al lado había una tienda de tatuajes ideal para que el lula se hiciera su próxima estampación: el logo de los monos rojos.